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Mama Chungu, Tanzania 2009
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viernes, 20 de junio de 2014

Despedida de Irán con la mano (de un policía) en mi corazón, Irán

Por petición de varios lectores fotos al final.


Mis ánimos no eran los mejores, había terminado con mi novia, un amigo y los miembros de familia estaban todos pendientes de mi, me mandaban mensajes de ánimo por mi "tuza". Desayuné, se había acabado el tomate y pedí más tomate para mi desayuno, increíble como uno se acostumbra a las cosas... Me acabé mi libro, empecé otro, me dieron ganas de irme de Yazd. Había hablado con un CS de Shiraz que me estaba esperando en un par de días. Lo llamé, me dijo que podía llegar cuando yo quisiera. Me despedí de Yazd, del dueño del hotel y de los trabajadores de la heladería.

Me fui en mi bus vip muy cómodo, por varias horas hasta Shiraz, se demoró más de la cuenta. Terminé llegando a las 11 PM, la gente pendiente de mi, sonriéndome, listos para ayudarme en lo que necesite. Said, mi CS, pasó por mi a la estación de bus en el carro de un amigo. Después pasamos a recoger a dos alemanes más, también CS y para la casa de Said. Una casa que es un espacio de unos 30 m2, una letrina, una ducha, una cocina y un colchón. Ya era media noche, yo no podía del sueño. Cuando no estoy bien de ánimo me da más sueño de lo normal.

Said nos preparó comida típica de su tierra, hablamos de la vida. Es gente muy interesante, los alemanes muy viajados, el perfil de viajero de acá es bien diferente al del resto del mundo, altas probabilidades de tener compatibilidad absoluta con uno de ellos. Said es un estudiante de 20 años, él decía que el hecho que las mujeres se vistieran todas iguales traía muchos beneficios para el país, evitaba el consumismo de ellas de comprar mucha ropa, que ese consumó sólo beneficiaría a China, se llevarían gran parte de la plata de Irán...

Se me estaban cerrando los ojos, para esta ocasión mi colchón fue una cobija doblada. Dormir con colchón definitivamente si es muy rico. Me levanté, mi espalda esa noche si que extrañó un colchón y amaneció quejándose, al cabo de un rato ya estaba bien. Todo el mundo dormía, la gente de Shiraz tiene fama de ser muy perezosa,  yo estaba a 80 km de Percepolis, tenía que ir a verlo. El amigo de Said que me había recogido, había dormido también en la casa a un metro mío e iba de salida, me dijo que me podía llevar a la estación de bus para irme hacia Percepolis. Su inglés era bien regular pero pudimos hablar algo. Nos subimos en su carro y me dejó al frente y se fue.

Me subí en mi bus de 20 puestos, un bus bien destartalado, un chofer de unos 60 años con ojos verdes oscuros que me miraban bastante por el espejo retrovisor. Los demás pasajeros eran casi todas mujeres, mujeres que me miraban, yo las miraba, les sonreía, se ponían nerviosas, unas sonreían de vuelta y otras me quitaban la mirada, miraban al piso. Así fue por 1 hora hasta llegar al sitio.

No había desayunado nada, entré a una caseta de comida, el vendedor estaba cantando en el momento que entré, muy buen indicio, le dije que tenía mucha hambre. Me sacó una leche achocolatada y un jugo de naranja que le pedí. Me recomendó un queso para untar muy sabroso, me pasó un típico pan iraní, el más delgado de todos, le dije que si tenía uno más grueso. Me sonríe, me dice que tiene el de él. Lo saca, un pan más grueso con ajonjolí en la parte de arriba, mucho más rico. Ya estaba empezado pero no me importaba, me lo cambió por ese delgado, mucho bacán. Detalles que le alegran el día a uno.

Me fui caminando contento desayunando hacia la entrada a Percepolis, compré mi tiquete, era hora de entrar a la capital del imperio persa:

Percepolis, significa ciudad de persas

Construida en el año 550 BC

Patrimonio mundial de la humanidad

Se destruyó después de un ataque de Alejandro Magno en contra de Xerxes en el año 330 BC

Capital del imperio persa, uno de los imperios más importantes por muchos tiempos, tuvieron que ver mucho con los griegos, egipcios, imperios que en este viaje he tenido mucho contacto, lo máximo ir asociando historia, sitios visitándolos física y mentalmente.

Es muy emocionante entrar, increíble estar ahí parado, entradas majestuosas con toros de 4 metros mirándolo a uno, columnas altas en varios sitios, lo que tienen está relativamente bien conservado. Muy imponente, en su tiempo debió haber sido un paraíso absoluto, las paredes todas talladas con persas principalmente, caballos, leones, flores muchas flores. Eso le da un toque alegre al palacio. Las flores talladas adornan casi todas las paredes de lo que hoy queda de palacio. Hay una pared muy importante donde se ve gente de todos los países que estaban bajo el imperio llevando regalos a su rey. Gente con diferentes rasgos físicos que los escultores plasmaron a la perfección en esas paredes.

Hacía mucho calor, toca siempre tomar mucha agua, me quedé un muy buen rato caminándome todo lo que queda de ciudad antigua. Se me acerca un iraní. Me dice "mister, porqué todos los turistas de Irán son viejos, pocos jóvenes como ud". Los toures acá son casi siempre señores europeos no tan jóvenes de unos 70 años o más...(un turista gringo, siempre tiene que tener un acompañante al lado, todo el tiempo). No le supe responder al amigo iraní su pregunta, le dije que muchos jóvenes preferían visitar otros países primero. Mejor no decirle de la reputación tan mala que tienen... Como si a mi me recuerdan todos los días lo de la coca y guerrilla en Colombia que es bien común en mi día a día.

Salí del sitio, fui a darle las gracias al señor de la tienda por mi desayuno, le doy la mano, le digo que mi desayuno estuvo sabroso sabroso, me dice "welcome to Percepolis", me despido y me voy. Esta vez mi devuelta sería echando dedo.

Camino un rato, primer carro que pasa, ve mi mano, para. Le digo que voy para Shiraz, él también iba para allá, me subo en el puesto de adelante, pongo el aire acondicionado apuntándome a mi cara y arrancamos.

Mi nuevo amigo iraní de 29 años no hablaba inglés, toda nuestra conversación fue por medio de su iPhone con traducción de farsi a inglés. Interesante en otras circunstancias, él estaba manejando, se preocupaba más por leer y escribir en su celular que por manejar... Yo estaba con sueño, medio me vio cabecear y con señas me dice que puedo echar la silla para atrás, qué tal el bacán. Lo pensé pero un buen copiloto nunca se puede dormir. Me dejó al frente de mi destino, la tumba de Hafez el poeta famoso iraní , me dio la mano, le di las gracias y se fue.

Hafez, nació en el año 1,390 un poeta muy famoso.

La tumba es un sitio de pura tranquilidad, árboles, fuentes, niños chiquitos jugando, recitando los poemas de su querido poeta. En el centro está el cofre con un monumento construido encima. Se dice que en Irán todo el mundo tiene su Corán (la "Biblia" musulmana) y el libro de poesías de Hafez. Se podría considerar como un ángel o algo raro. La gente va, cierra los ojos, toca su tumba, pareciera que le rezaran, mucha devoción por Hafez. Los alemanes CS llegaron, nos encontramos en la tumba, me quedé con ellos toda la tarde. El alemán es un escritor que está en trabajo de campo por 2 meses para hacer un libro de este gran país, hablamos mucho de la vida, de escritura y de viajes. La alemana es mitad iraní y viene amenudo a Irán a visitar a su familia.

Salimos del sitio, hay señores con periquitos australianos sobre su mano, en la otra tienen una caja con una cantidad de papelitos doblados, la gente paga unos riales, el periquito con su pico saca un papel y de lo da. La gente lo lee, sonríe con su papel de la suerte, yo saqué el mío. Me lo tradujeron a inglés, se me viene un futuro muy bueno, con mucha salud y prosperidad según mi periquito de la suerte... El mundo, su gente, sus pericos y sus creencias...

Los dos alemanes muy pendientes de mi y mi estado emocional, charlamos de la vida mientras caminábamos por la ciudad, de las cosas que realmente importan que toca valorar y pararles bolas. Ella al ser medio iraní, me contaba cosas muy interesantes sobre Irán, habla farsi así puede hablar con todo el mundo. Una gran gran ventaja hablar el idioma local, normalmente al hablar inglés en estos países uno sólo tiene acceso a personas que hablan inglés, que son bilingüemente educados y tienen un punto de vista de su país diferente a la mayoría... Íbamos caminando, veo una agencia de viajes entró para averiguar tiquetes para Dubai, mi siguiente parada, donde me esperaba una fuerte dosis de ambiente familiar, que era lo que necesitaba en ese momento de mi vida. Había un gangazo para el día siguiente. Compré mi tiquete, me quedaban menos de 24 horas en ese gran país con su gente... Cambio de planes de un día para otro.

Fuimos a un parque nos sentamos sobre el pasto a ver el atardecer, los murciélagos salieron, la gente jugaba volleyball, nos tomamos un chocolate caliente, muy caliente, me quemé la lengua, me da rabia conmigo mismo cuando eso me pasa. Otros CS locales llegaron a charlarnos, después de un rato uno nos llevó en su Pegeout la casa de Said. Pasamos por el frente de un "parque para mujeres" unos parques donde las mujeres pueden estar despatapas, tienen unos muros de mas de 4 metros de altura para que nadie pueda mirar adentro, si una mujer quiere estar descubierta ese es el sitio al que tiene que ir. No logro acostumbrarme ni entender esto.

Una gran lectora me respondió lo siguiente del mail pasado: "No se extraña lo que no se conoce, no se desea lo que no tiene como comparar y su mundo es un mundo cuantificado, medido. Son menos pobres que nosotros porque no viven tan llenos de deseos y aprecian lo que tienen. Esos seres suelen ir hacia dentro de ellos mismos y descubrir mundos infinitos."

Eso fue exactamente lo que me dijo una señora de edad en Rusia sobre lo que era vivir en la Unión Soviética y la Rusia de hoy en día... He ahí la importancia de estos gobiernos de tratar de controlar los medios e internet.

Said ya estaba en la casa, tenían un plan de caminata en montaña al día siguiente. Acá la acampada es ilegal, solo en ciertos sitios uno puede acampar, ya que las parejas lo podrían usar de motel. Si que me gusta acampar, con novia o sin novia...

Comimos mientras hablábamos de Hafez y los derechos de las mujeres iraníes, me dormí sobre la misma cobija doblada de la noche anterior. Definitivamente a mi cuerpo le gusta dormir con colchón y lo extraña enormemente en estas ocaciones. Los alemanes salieron madrugados con Said, me quedé con un juego de llaves de la casa para hacer mis cosas y volver por mis maletas.

Me fui a conocer Shiraz, taxi compartido hacia el centro, a medida que la gente se va subiendo yo los iba saludando. Me gusta la idea de taxis compartidos. Visité un par de mezquitas, de Palacios y mercados, mi tiempo en Irán estaba por culminar. Negocié un taxi, me llevó a la casa de Said, recogí mi backpack y le dejé su juego de llaves con un "detalle" de agradecimiento. Después directo al aeropuerto.

Todo perfecto, mi vuelo a tiempo, llegué con muchas horas de anticipación, paso seguridad separada por sexos. Mujeres a un lado hombres a otro, para que puedan requisar a las mujeres sin que los hombres las vean sin sin pelo descubierto.

Un policía me para, me hace abrirme de brazos como si me fuera a requisar, me pone una mano sobre el corazón, la otra sobre la espalda, me dice "está nervioso" mi corazón latía normalmente, sin nada de nervios. Le digo que no, misma respuesta de los latidos de mi corazón y me dejó seguir. Nunca había tenido estas técnicas tan particulares de seguridad aeroportuaria.

Las niñas del counter y las azafatas con su pelo totalmente cubierto, nunca me había tocado una aerolínea así. Esperé un rato, llaman para abordar, el avión es de una aerolínea iraní en estado bien regular, las ventanas del avión no estaban todas abiertas, la revista de mi puesto toda rota, el cojín de mi silla suelto... Lo importante que es la primera impresión, si las sillas y revistas están en ese estado, espero que varíe totalmente con el estado de las turbinas y demás implementos técnicos y de mantenimiento del avión... Los dibujos de las mujeres en el folleto de emergencia del avión también tapadas cumpliendo la ley islámica.

Mi vecino de puesto un iraní, cirujano que vive en Londres con toda su familia, charlamos de varios temas de su país, me dice que no ve una revolución pronto, que si algo pasa es lento, que la gente esta asustada de hacer cualquier revolución... Dice que su país tiene periodos de 50 años de cambios de gobierno, faltan unos 15 años para que este gobierno cumpla los 50 años. Me dice que su líder religioso ya está muy viejo, cuando se muera puede que las cosas cambien un poco. Ya no estábamos en territorio aéreo iraní. Ahora estaba entrando a territorio de los Emiratos Árabes Unidos.

Yo me voy muy feliz, rumbo a un país con muchas más libertades que este, pero aún así con varias limitaciones y restricciones asociadas con la religión. Es muy cómodo venir, vivir la "aventura" de un par de semanas bajo ese régimen pesado iraní. Lo triste es que los iraníes se quedan allá viviendo bajo este gobierno que los controla y los limita exagerado... Ya llevan muchos años viviendo así, le ponen la mejor cara para no amargarse, pero no debería ser así. Ojalá las cosas cambien y rápido para el bien de millones de seres humanos...

Entra algo de tristeza de dejar este país, a su vez se me venía Dubai. Este año mío parece un cuento de pura felicidad, me quedan 8 meses por delante de esto... No me puedo quejar en lo más mínimo.

Mi vecino cirujano al igual que mucha gente me pregunta sobre la decisión desde un punto de vista financiero.

Mi respuesta: financieramente hablando no tiene ningún sentido, un año de no ganar sueldo y tener un año de gastos (o inversiones en experiencias) vs un año con pocos gastos, sueldo y más ahorro... Lo único es que los años no son nada comparables. Lo que he vivido, aprendido, conocido, olido, visto, oído, sentido, la gente que he conocido, el tiempo que he tenido para pensar en mi, los atardeceres que he visto no tienen forma alguna de tener un valor económico. A muchos seres humanos ese es un tema que se les volvió una obsesión, acumular acumular y acumular sin importar el costo para ellos y sus familias/hijos/amigos... Este mundo su gente, sus creencias y sus prioridades...

No saben lo que me alegran sus respuestas,

Ahora unos días por Dubai, un cambio drástico de países y formas de vivir.

Los quiero,

CHB

PD: Les mando un poema con el que me crucé en Argentina hace un par de años que me gusta mucho, nadie concuerda con el autor,


Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo


























miércoles, 18 de junio de 2014

Dormida en cuevas desérticas y terminada con mi novia, Irán





















Nuestro recorrido muy bueno, mucho desierto por todas partes, algo de dormida por parte mía, me levanté todo babeado, Caio se me burlaba. Llegamos a la estación de bus de Yazd, la ciudad más seca de Irán con una población de 400,000 habitantes.

Nos subimos a nuestro taxi rumbo al hotel de los alemanes. Empezamos a entrar a la ciudad. Mucho más linda de lo que esperaba. Muchas murallas de adobe, las calles parecen laberintos, es suficientemente ancha para que el taxi pase. Acá también se ve la gente mucho más tradicional. Muchas mujeres con sus "sábanas" negras encima de ellas, se cubren totalmente y se la cierra con las dos manos, muchas veces cuando ven que las estoy mirando se la cierran más, a un punto que les puedo ver una fracción de la cara.

Eso es algo que me baja el ánimo a menudo en este país, el miedo y pánico, con el que las mujeres mayores o adultas me miran, como si fuera alguien malo y estuvieran amenazadas por una mirada, hay momentos donde muerden la sábana con su boca para taparse más... No me parece que ningún humano debería tener ese comportamiento, y mucho menos tan generalizado por el simple hecho de ser mujer. No entiendo como millones de personas no pueden ver esto de una manera más racional,  cuestionarse un poco como viven y en lo que creen, no sólo fe. El mundo, su gente y sus creencias...  (todo esto lo estoy escribiendo desde Dubai, por miedo que me cogieran mi iPod, leyeran lo que estoy escribiendo y para la cárcel)

Yazd es una ciudad mucho más tranquila, muchas casas tienen un tipo de chimeneas muy lindas, estas chimeneas son atrapavientos, el aire acondicionado de la época. Una columna que desvía el viento, bajándolo a la casa para refrescarla. Nunca lo habían visto y me gusta. Llegamos al hotel de los alemanes, un hotel tradicional con un jardín grande en el centro con matas y fuentes que hacen que uno tengo el sonido del agua sonando todo el tiempo. Muy tranquilo. Nos preparamos, almorzamos, buscamos nuestro hotel para los días después como esposos que somos para efectos iraníes, con nuestros anillos de casados.

Pasaron por nosotros, una Toyota burbuja blanca en pésimo pésimo estado, todo reparado por su propietario muy chambón. Las ventanas no habrían, el seguro de mi puerta esa un pedazo de tornillo que uno subía para abrir. Las sillas rotas y sucias. Ese era nuestro vehículo para el Safari. Salimos de la ciudad, nos dejó en la mitad de un desierto, ahí empezaba nuestra caminata. Nada de árboles, piedras y arena. A medida que íbamos caminando se empezaban a ver dunas de arena. En este punto Caio y la alemana no se cubrían la cabeza, cuando el guía veía un carro o algo les decía que se taparan...

Caminamos bastante, mucha agua de hidratación, llegamos a un punto bien alto por el que teníamos que bajar por pura arena. De chiquito me encantaba correr con mi papá y mis primos por los potreros de la finca montaña abajo, a un punto donde es imposible parar, sólo cuando la inclinación bajaba. Nos acostábamos sobre el pasto largo haciendo un tipo de cama muy cómoda en el pasto. Acá no había pasto, había buena inclinación y me puse a correr de bajada. Los pies descalzos se le entierran en la arena pero es un sentimiento bien rico. Nada más rico que sentir cosas con los pies descalzos, pasto, agua, arena, lodo...

Ya estaba atardeciendo, un par de nubes rojas, la luz anaranjada sobre las montañas, nada de ruido sólo el sonido del viento, dos parejas de novios en el desierto, muy romántico, el ambiente contribuía perfectamente, estábamos en la mitad de la nada y podíamos demostrarnos nuestro afecto públicamente ya que no había ningún policía cerca. El sol se fue, nos montamos a la camioneta directo a nuestra cueva.

Llegamos al sitio de dormida, fuimos a buscar leña para la fogata, las niñas hicieron una gran labor recolectando bastante leña. El chef era el mismo conductor, puso una olla encima de la fogata para preparar nuestra comida, el sol dejó de calentar, las nubes salieron tapando las estrellas evitando que nosotros las viéramos, empezó hacer frío, todos teníamos nuestros sacos puestos. La alemana se cubrió su cabeza por voluntad propia para tener la cabeza más caliente.

Sacaron una narguila, semillas de girasol, té, cubos de azúcar y una manta de pic nic. Esos serían nuestros implementos de entretenimiento para la noche. Cada vez mejoro más mi técnica de comer semillas de girasol, todo gracias a mi profesor en Teherán, logró sacar la semilla de la cáscara usando sólo mis dientes del frente, sin necesidad de manos. El guía cantaba en farsi canciones con buena energía. Los alemanes, unos bacanes absolutos, nunca me imaginé que los iba a ver después de compartir taxi con ellos en Teherán.

Son una pareja de novios de 21 y 20 años. El alemán perdió un diente delantero en un año nuevo en Freemantle, Australia por ponerse a pelear con un boxeador alemán hace tres años. Está esperando a que el boxeador vuelva a Alemania para que le pague su tratamiento de odontología... Ojalá ese día llegue. Nuestro cuarto ya estaba listo, una cueva de unos 6 m2, un tapete persa de colchón, cuatro sleeping bags en línea y ya.

Nos fuimos con Caio a dar una vuelta por el desierto con una linterna, charlando de la vida, filosofando cada uno de su respectiva vida, Caio sin su pelo tapado, nos dábamos besos cuando quisiéramos. Llegamos a dormir, los alemanes ya estaban dormidos en la cueva, dormir sin colchón no es tan cómodo... La noche se pasó bien rápido. Nos levantan después del amanecer, el desayuno ya estaba listo. Buen tomate, huevo duro, pepino y té.

Seguimos caminando por el desierto por unas horas, había partes llenas de espigas largas que se movían con el viento al tiempo, una caminata muy relajada, hasta que llegamos a la camioneta, las niñas se pusieron su pañoleta en la cabeza, nos montamos al carro y para el pueblo. Esa camioneta iba a toda máquina, máxima velocidad, todo le sonaba, cualquier animal en el a carretera hubiera sido un fuerte totazo. Llegamos sanos y salvos al pueblo, los alemanes para su hotel, Caio y yo para el nuestro. Esa tarde no hicimos nada.

Nos quedamos en esas mesas tipo camas, nos traían jugo de naranja recién exprimido, nuestro almuerzo con bastante berenjena, helado de todos los sabores, agua, más jugo de naranja, poníamos mi iPod con música leve mientras oíamos la fuente del centro del patio del hotel. Teníamos un día de total relajación. Nos dieron nuestro cuarto, tres camas, baño privado, espejos por todas partes, nos bañamos, comimos muchas semillas de girasol echados en la cama sobre un magnífico colchón, mientras mirábamos el techo redondo de unos 4 metros de alto, muy típico de los hoteles tradicionales de esta ciudad. Así se nos pasó todo la tarde buena música y vino preparado por Negar.

Por la noche fuimos a dar un borondo por la ciudad con los alemanes, esa sería la noche de despedida con ellos, paramos en una heladería, los meseros pendientes de nosotros, el dueño nos sonreía, todos probamos una mezcla diferente de helado, la heladería muy elegante, fuentes de agua y todo. Debe ser un sitio de encuentros románticos entre parejas, mientras comen helado. En este punto la confianza con Caio es absoluta, me avisa cuando tengo ñuflas, piches y demás cosas que aparecen en la cara de uno de mal aspecto.

Nos quedaba sólo un día más juntos, nos levantamos tarde, desayunamos con buen tomate y quesos. Para el desayuno Caio se tiene que tapar, para estar en el restaurante del hotel...nos alistamos y nos fuimos a caminar por la ciudad juntos. Fuimos a unas fuentes muy lindas y funcionando, en ese momento nos pasan dos mariposas volando al frente, volando juntas, se juntaban y se separaban. Mariposas cafés con puntos amarillos bien fuertes, volaban, se apareaban, coqueteaban, se separaban y volvían a estar juntas. Tienen más libertades estás mariposas que una pareja de novios o esposos para demostrarse su amor en este país, incluso estaban vestidas más alegremente, con colores más vivos que la mayoría de los seres humanos que habitan este país.

Caminamos por la ciudad bastante, siempre cogidos de la mano. Yo le decía, "venga p'aca", ella me sonreía  y me daba la mano. Fuimos al atrapa vientos más alto del mundo, más alto del mundo que no impresiona en la más mínimo, lo bueno es que uno sé para abajo y si siente todo el viento que refresca el lugar, todo un aire acondicionado de la época antigua. La caminata para allá fue larga, íbamos parando en los sitios que nos parecían interesantes, un par de tiendas de mascotas, hay una cultura fuerte de tener pajaritos, perros no ya que pasearlos en la calle es ilegal. Comimos al lado del atrapa vientos, se oían grillos cantando en lagos cercanos, teníamos un jardín lleno de agua y árboles en el centro, esa fue nuestra última comida juntos. Taxi para el hotel.

La energía no era la mejor, estábamos tristes, es raro, los dos sabíamos que nuestro noviazgo terminaba en un par de horas, yo viajando, ella viviendo en Austria o Argentina... Desde el primer momento que llegó sabíamos eso, uno ignora eso, simplemente disfruta del momento y vivir como si fuéramos novios de verdad, lloramos, nos dormimos abrazados. Caio tenía un vuelo temprano en la mañana. El despertador suena, segunda vez que la veía hacer su maleta para irse a otro país, esta vez si quien sabe si la vuelva a ver, me encantaría pero por lo que queda de año no será.

Le agradezco en el alma haberse venido hasta Irán para vernos, hacerme más feliz, viajar todo lo que viajó y a Irán...No pude haber pasado más rico con ella, fue una novia de corto tiempo pero fue una novia de verdad, me gusta bastante, me encanta estar con ella, cogerle la mano, reírme con ella, hablar de la vida, dormir con ella, levantarme al lado de ella, yo siempre era el primero en levantarme, me quedaba mirándola dormir, respirar.

Nos abrazamos largo, apretado, se fue del cuarto con su backpack puesto bien lleno, ya le había dado mi pulsera de Colombia. Llegó la hora de separarnos, el taxi se fue, yo le había dejado unos mensajes de amor en la agenda de su celular escondidos, al cabo de unos días no sólo le llegaron a ella sino a todo el palacio, incluyendo príncipe y princesa...

Yo me quedé durmiendo un rato más en nuestro cuarto. Me levanté a las tres horas terminado de mi novia, el dueño del hotel me preguntó que cuando nos íbamos a encontrar, le dije que por ahora en unos años... Acá a la gente no le cabe en la cabeza nuestra relación...

Traté de escribir algo, cuando no estoy de buen ánimo no puedo escribir ni media palabra, tampoco tomo ni media foto, leí bastante, salí a caminar, la ciudad estaba muerta, cierran todo a medio día para dormir la siesta, como en Bucaramanga (la familia de mi mamá es de la ciudad bonita), detalles de cada ciudad que alegran la vida.

Me quedaban unos días más en Irán, tenía que ir bajando para llegar a Percepolis, capital del imperio persa, ahora sin novia y no muy bien de ánimo.

Los quiero,

CHB







Christian Byfield
byfieldp.blogspot.com